Criptomonedas, el dinero virtual

En estos tiempos en los que internet y las redes sociales parecen dominarlo todo y en que contamos con aplicaciones para hacer la compra, buscar trabajo, consultar tu historial médico y hasta ligar, no es de extrañar que hayan surgido no una, sino varias monedas virtuales conocidas como criptomonedas. Quizá si oyes esa palabra, “criptomonedas”, piensas que estamos hablando de algún juego de rol o videojuego extraño, pero si te decimos “bitcoin” ya empieza a sonarte más. Aunque esta divisa virtual es la más conocida de todas, no es la única. Desvelamos todo lo que necesitas saber sobre criptomonedas y los riesgos y ventajas de invertir en ellas.

Cómo funcionan

Como ocurre con cualquier divisa de curso legal, las monedas virtuales pueden ser intercambiadas y operar con ellaspero su característica principal, que están fuera del control de los gobiernos y las instituciones financieras, hace que su valor sea muy variable y los bitcoins que hoy te supondrían al cambio 1000 €, por poner un ejemplo, mañana podrían bajar considerablemente –o subir, que no todo va a ser malo.

Como te comentábamos antes, existen varias criptomonedas disponibles en la actualidad y cada una tiene sus propias características y aplicaciones. Las más populares, por ser las que tienen una mayor capitalización de mercado son bitcoin, bitcoin cash, ether, litecoin, ripple y dash.

Aunque hoy pueden concebirse como una alternativa a la moneda tradicional, fueron creadas como una solución de pago convencional sobre todo para el mercado digital. En lugar de pagar en euros, dólares o libras, con los consiguientes cambios de divisa que ello conllevaba, las criptomonedas nos permitían pagar en una única unidad.

El valor de las criptomonedas depende del compromiso de los usuarios por mantener su precio al convertirlas a divisas tradicionales y los cambios en los tipos de interés y el aumento en las reservas monetarias solo tienen un efecto indirecto en su valor.

Los beneficios de las criptomonedas

1. Una moneda global. Podemos decir que las criptomonedas son las únicas divisas que pueden usarse en cualquier parte del mundo. ¡Ni siquiera el euro nos permite tanto! Además, precisamente por ser globales, son menos susceptibles a la economía o políticas de cada país y las transacciones con ellas son mucho más rápidas entre ciudadanos de cualquier lugar del planeta.

2. Volatibilidad.  Esta característica es en realidad un arma de doble filo. Las criptomonedas experimentan cambios de valor de forma repentina y brusca. A la hora de pagar esto supone una clara desventaja si queremos convertirlas en dinero en metálico cuando han bajado, pero ofrecen una oportunidad de inversión muy interesante para quien está atento a sus movimientos y quiere comprar a precios bajos y sacarle rendimiento. Todo es cuestión de paciencia.

3. 24×7. Al no estar sujetas a la regulación de ningún banco, las criptomonedas permiten operar con ellas las 24 horas del día, los 7 días de la semana y los 365 días del año, 366 si es bisiesto.

Los riesgos de las criptomonedas

1. Fluctuaciones. Como comentábamos antes, la volatilidad de esta divisa puede hacernos perder mucho dinero en apenas un momento. Si es tu caso, no desesperes, recuperarías la cantidad con la misma rapidez. La inversión criptomonedas no debe verse como una forma de conseguir dinero rápido y a corto plazo en el 100% de los casos. Cuando se pierde toca tener paciencia y esperar a un cambio en el mercado.

2. Incertidumbre. Están exentas de regulación por el momento, pero ya algunos gobiernos han expresado su deseo de intervenir un mercado que mueve cada vez más capital. Si se introdujeses mecanismos de control prácticamente todas las ventajas que hemos reseñado desaparecerían y la moneda virtual dejaría de tener sentido tal y como ha sido concebida.

Cómo invertir en monedas virtuales

Cada vez son más los usuarios que se deciden a entrar en el mercado de monedas virtuales y adquieren pequeñas participaciones de ellas. Poco a poco van conociendo cómo funciona el mercado, mejoran sus cifras y prueban a invertir aquí y allá. La gran ventaja de invertir en este tipo de producto es que no requiere grandes cantidades de dinero, incluso con 50 € puedes empezar a probar.

Si quieres adentrarte en este mundo y no quieres endeudarte, puedes pedir un microcrédito sin intereses para probar. ¡Suerte, criptopropietario!