Descubre qué es el crowdfunding
En esta sociedad en que los términos en inglés lo llenan todo no es de extrañar que hayas oído hablar alguna vez del “crowdfunding” y de su utilidad para sufragar los más variopintos proyectos: autores que financian así la publicación de un libro, películas independientes que consiguen ver la luz gracias a él y hasta partidos políticos que se financian con microcréditos de afiliados y simpatizantes y afiliados han puesto de moda este término y este modo de conseguir inversión económica con pocos compromisos.
Qué es el crowdfunding
Micromecenazgo sería el término en castellano para definir esta práctica que se basa en la financiación colectiva de un proyecto. Gracias a pequeñas aportaciones de capital de diferentes fuentes se consigue impulsar iniciativas sociales, culturales, deportivas, empresariales… Los jóvenes emprendedores son fundamentalmente quienes la han puesto de moda a través de internet, un medio que facilita la recaudación de fondos.
Cómo funciona
El funcionamiento es realmente simple. El creador de un proyecto pone en marcha una campaña de recaudación de fondos que le permitan disponer de capital para financiarlo y pequeños donantes o inversores le hacen llegar su dinero para que lo ponga en marcha.
Al tratarse generalmente de proyectos de poca envergadura o con fines solidarios, no es habitual que los inversores busquen sacar un beneficio económico de su aportación. De hecho lo normal es que ni siquiera recuperen su inversión y la contrapartida se limite a algo simbólico como un ejemplar del libro que han ayudado a editar o una mención en los agradecimientos del documental proyectado.
Tipos de crowdfunding
Aunque normalmente hablamos de crowdfunding como un tipo de financiación en el que quien aporta capital no recibe nada de vuelta, no siempre es así y podemos hablar de distintos tipos de financiación colectiva según la naturaleza del proyecto y el papel del inversor.
- Equity. En este caso el inversor recibe acciones o participaciones de la empresa que impulsa el proyecto.
- Lending. Es un préstamo clásico que debe ser devuelto, generalmente con unos intereses asociados.
- Reward. En este caso el inversor no recibe un beneficio como tal sino un servicio, normalmente relacionado con el proyecto. Imagina que se financia la creación de una empresa de reparaciones. El inversor podría valerse de sus servicios sin pagar como recompensa.
- Donation. Es la habitual cuando financiamos proyectos solidarios. El único “beneficio” que recibimos es saber que nuestro dinero ha servido para mejorar un poco el mundo en que vivimos.
¿Micromecenazgo o microcrédito?
Si estás pensando en montar un pequeño negocio y necesitas financiación es posible que te preguntes si el micromecenazgo es una buena opción para ti que quieres huir de las estrictas condiciones que los bancos pretenden poner a los emprendedores. Obviamente es una opción que puedes valorar, sobre todo si crees que tu idea es lo suficientemente buena como para contar con gente interesada en financiar tu proyecto sin obtener nada a cambio.
Ten en cuenta, eso sí, que no es fácil conseguir dinero de forma rápida con una campaña de micromecenazgo. Se necesitan semanas para que tu proyecto alcance la sufiente notoriedad como para que personas anónimas –más allá de tus siempre solidarios familiares y amigos– se decidan a ayudarte.
En estos casos en los que se tiene una necesidad apremiante de financiación y no se cuentan con muchas garantías para seducir a la banca tradicional, los micropréstamos son una buena opción para conseguir pequeñas cantidades de dinero con las que echar a andar nuestro negocio sin demasiadas obligaciones. ¡Valora todas las opciones y escoge la que mejor se ajuste a tus necesidades!