La hipoteca es un tipo de producto financiero por el que un banco nos hace un préstamo que cuenta con la garantía de un inmueble y que suele contratarse para la compra de una vivienda. Se le conoce también como préstamo hipotecario y en este post te ayudamos a comprender mejor todos los detalles que lo conforman y cómo funciona una hipoteca.
¿Cómo funciona una hipoteca? > En resumen
Los tres aspectos básicos de una hipoteca
- El plazo. Es el tiempo que fijamos de acuerdo con la entidad bancaria para devolver el dinero prestado. Depende de muchos factores, como tus condiciones laborales, tu edad (cuando más mayor seas menos años te darán), el dinero que hayas pedido, la cuota mensual que quieras pagar…
- El interés. Es la comisión que debemos pagar al banco por habernos prestado el dinero. El porcentaje aplicado también depende de muchos factores: si es fijo o variable, el Euríbor, otros productos que tengas contratados con tu banco
- El importe. Es el dinero que te prestan. En la actualidad los préstamos hipotecarios no pueden superar el 80% del valor de tasación de tu vivienda. Es decir, si tu casa vale 100.000 euros el banco te concederá un préstamo por un máximo de 80.000.
Analiza bien todos los factores que conforman tu hipoteca antes de decidirte por una entidad u otra.
Los tipos de interés en una hipoteca
Cuando firmamos un préstamo hipotecario podemos hacerlo básicamente con tres tipos de interés diferentes.
- Fijo. En este caso se establece un porcentaje desde un inicio y este se mantiene hasta que venza la hipoteca, independientemente de las fluctuaciones del Euríbor. Este tipo de interés tiene como ventaja que siempre vas a saber lo que pagas; el inconveniente que el tipo de interés suele ser superior a las otras opciones.
- Variable. Se aplica un tipo de interés resultado de sumar un diferencial al Euríbor, el indicador europeo que fija el precio del dinero en estos casos. Imagina que tu banco establece un tipo de interés para sus hipotecas variables del 1% y que el Euríbor del año es de 0,20%. Pagarías un 1,20% de interés. La ventaja de este tipo de hipoteca es que sueles acceder a diferenciales más bajos al inicio y que si te encuentras en un momento como el actual y el Euríbor es negativo, los intereses que pagues serán muy bajos. El inconveniente, que se revisa generalmente con carácter anual y que una subida del Euríbor puede hacer que nuestra cuota varíe cuantiosamente.
- Mixta. En este caso pagamos una parte a interés fijo y otro variable.
Los riesgos de las hipotecas
En los últimos tiempos diversas sentencias judiciales han venido declarando nulas, por abusivas, diferentes comisiones que se cobraban en un contrato hipotecario, como la cláusula suelo o la techo. Ten mucho cuidado cuando firmes tu hipoteca, analiza muy bien los gastos derivados que te cobran de ella y negocia cada punto para evitar pagar de más sin necesidad. Si pese a todos estos consejos sigues teniendo dudas, consulta a una entidad como en Defensa del Consumidor antes de firmar.
Para redactar este artículo hemos utilizado como manual la Guía de acceso al préstamo hipotecario del banco de España