Muchos factores intervienen en la compra de una vivienda, económicos y emocionales. En ella concentramos ilusión, sueños, esperanzas pero también miedos, dudas, los ahorros de toda una vida y el temor a la cuota de la hipoteca que deberemos pagar durante varios lustros. Es por eso que la adquisición de una casa debe ser un proceso meditado, valorado y calculado con todo el detalle posible para evitar imprevistos, sobresaltos, sustos y más de un disgusto al ver cómo nuestros sueños chocan con la realidad de que no podemos permitirnos la casa de nuestros sueños.
Y es que con frecuencia tendemos a pensar que el gasto derivado de la compra de una casa se limita al precio de la misma y a la inversión que queramos hacer para reformarla y amueblarla. Nada más lejos de la realidad. Una vez te has decidido a dar el paso un montón de nuevas palabras se colarán en tu vocabulario: impuestos, escrituras, contratos de arras, tasaciones… Y todas te obligarán a recalcular los presupuestos que habías trazado al principio, ajustar gastos, prescindir de alguna que otra inversión… Saber cuáles son esos gastos derivados de la compra de una vivienda y a cuánto suelen ascender te ayudará a tener que hacer las menos cábalas posibles.
Los gastos asociados a la hipoteca por la compra de una vivienda
Hubo un tiempo en que los bancos de nuestro país otorgaban hipotecas por cuantías superiores al valor de tasación de la vivienda adquirida que te permitían afrontar la compra de la misma, la reforma, el equipamiento y hasta la entrada para un coche en tu nueva plaza de garaje.
La crisis económica y la constatación de que nos encontrábamos ante un modelo económico difícilmente sostenible acabaron con esa situación y nos llevaron a la actual en que los bancos conceden como máximo un 80% del valor de tasación de nuestra vivienda. Es decir, si has elegido una casa de 100.000 euros, obtendrás un préstamo en el mejor de los casos de 80.000 euros. De tu cuenta corren los 20.000 euros restantes y lo que los bancos han dado en llamar “provisión de fondos”, una cantidad que asciende a entre el 10 y el 15% del valor de tasación de nuestra casa y que está destinado a pagar los gastos destinados a la compra de la misma: tasación, impuestos, escrituras, gastos de notaría… Una vez hayan concluido todos los trámites tu banco hará una liquidación de los gastos e ingresará en tu cuenta el excedente sobrante.
Al coste de tu casa debes sumar entre un 10 y un 15% de su valor de tasación en concepto de provisión de fondos para pagar otros gastos y trámites legales.
Los gastos de la provisión de fondos, que serán los más cuantiosos junto a la propia adquisición de la casa, son:
- La tasación hipotecaria. Es obligatoria para suscribir cualquier préstamo hipotecario. Los bancos disponen de tasadores propios que se encargan de este trámite que puede costar entre 100 y 500 € según cada entidad.
- El precontrato o contrato de arras. En los últimos años se ha elevado el porcentaje de usuarios que realizan precontratos entre comprador y vendedor para asegurar el cumplimiento de la operación a realizar. En algunos casos se limitan a un simple contrato privado por el que el comprador da una cantidad a modo de señal por la adquisición de la vivienda a la espera de conseguir la financiación bancaria. Sin embargo, estos contratos privados no tienen más validez que la palabra y la buena fe de quienes los suscribe. Para que tenga validez jurídica deben firmarse ante notario, lo que supone un gasto más.
- Las escrituras. La escritura de compraventa y la escritura de la hipoteca deben firmarse ante notario para que dé fe de todo lo firmado. El coste de este trámite está regulado por ley y no debe sobrepasar los 500 € por escritura.
- Impuestos. Son muchos y variados. Deberás afrontar el gasto del IBI, el IVA, el Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD), etc.
- Registro de la propiedad. La inscripción en el registro de la propiedad de la vivienda a nombre de los nuevos dueños es un paso obligatorio que no debería costar más del 1% del coste total de la vivienda.
- Otros trámites. Además de estos gastos obligatorios, la entidad puede gravar tu factura final con gastos de mensajería, notaría y el amplio epígrafe “otros gastos” hasta completar la provisión de fondos retenida al inicio. Pide las facturas de todo y no dudes en reclamar lo que te parezca injustificado o abusivo.
Para escribir este artículo hemos consultado Guía para comprar una casa del blog del Banco Santander